jueves, 17 de abril de 2014

Alucinógenos pueden curar ansiedad y depresión?


Albert Hofmann
Albert Hofmann descubrió por casualidad las propiedades alucinógenas del LSD en 1943.

Hace más de siete décadas que el químico suizo Albert Hofmann descubrió por casualidad las propiedades alucinógenas de la dietilamida de ácido lisérgico, conocida popularmente como LSD.
Desde principios de la década de los años '50 del siglo pasado se llevaron a cabo cientos de estudios clínicos en todo el mundo con LSD, cuyos resultados sugerían que esta sustancia podía servir para tratar diversos trastornos como la ansiedad, la depresión o incluso adicciones como el alcoholismo.
Pero cuando el LSD saltó de los laboratorios a la calle y empezó a ser utilizado con fines recreativos, pasando a formar parte de la contracultura de los años '60, las autoridades en la mayoría de países del mundo reaccionaron prohibiéndolo e ilegalizando todos sus usos.
Habría que esperar hasta principios de los años '90 para que se produjera un cambio de actitud y se permitiera que algunos equipos de investigadores retomaran los estudios clínicos con sustancias alucinógenas.

Resultados prometedores

Pese a que todavía sigue siendo un área de investigación minoritaria y la financiación es escasa, los expertos aseguran que los resultados preliminares que se están obteniendo en ensayos con sustancias como el LSD, la psilocibina -un alucinógeno presente en ciertos hongos- o incluso el MDMA, un entactógeno con efectos psicodélicos conocido como éxtasis, son prometedores.
Hace unas semanas se publicaron en la Revista de Enfermedades Nerviosas y Mentales las conclusiones del primer ensayo clínico con LSD en más de 40 años y que fue realizado en Suiza con enfermos de cáncer terminales.

Hongos alucinógenos
La psilocibina es un alucinógeno presente en ciertos hongos.

Los investigadores concluyeron que este compuesto, combinado con sesiones de psicoterapia y administrado en un entorno controlado, ayudó a reducir considerablemente la ansiedad que los enfermos padecían ante la perspectiva de la muerte, ayudándoles a hacer frente a sus miedos.
Otros estudios realizados en los últimos años en Estados Unidos y Europa apuntan que la psilocibina y el MDMA también pueden ayudar a tratar la depresión y ansiedad en pacientes terminales y otros trastornos como el estrés postraumático o incluso la adicción a las drogas y el alcohol.
Pese a todo, las autoridades sanitarias se muestran cautelosas frente a estas investigaciones, entre otros motivos por la falta de predictibilidad de los alucinógenos, que afectan a cada persona de manera diferente, alterando la química del cerebro con consecuencias todavía desconocidas.
Además, apuntan que estas sustancias deben ser administradas en entornos clínicos controlados y que nunca deben tomarse para usos recreativos, ya que pueden tener consecuencias fatales para los consumidores.

"Efectos positivos"

El doctor Charles Grob, profesor de psiquiatría en la escuela de medicina de la Universidad de California-Los Ángeles, lleva más de cuatro décadas estudiando las posibles aplicaciones médicas de diversas sustancias alucinógenas.
"Creo que en los años 60 la sociedad no estaba preparada para las drogas psicodélicas. Eran radicalmente diferentes a lo que estábamos acostumbrados y había una preocupación legítima de que pudieran causar problemas de salud mental si se consumían sin supervisión médica"
Charles Grob, profesor de psiquiatría de la UCLA
Grob empezó a interesarse en este asunto a principios de los años '70, cuando tuvo acceso a la literatura médica que recogía los resultados de las investigaciones que se llevaron a cabo antes de que en 1966 el LSD y otros alucinógenos fueran prohibidos por el gobierno estadounidense.
"Algunos estudios parecían demostrar que ciertas sustancia alucinógenas, administradas incluso en una sola sesión, tenían efectos positivos para, por ejemplo, tratar el alcoholismo, logrando que los pacientes se mantuvieran sobrios por muchos años", le explicó Grob a BBC Mundo.
"También me impresionaron los resultados con pacientes terminales que sufrían de ansiedad y depresión", señaló el investigador, a quien la Agencia de Alimentos y Medicinas de EE.UU. (FDA, por sus siglas en inglés) le acaba de dar el visto bueno para que lleve a cabo un estudio con MDMA para tratar la ansiedad social en pacientes que padecen de autismo.
Según Grob, el hecho de que en los años '60 los jóvenes empezaran a tomar alucinógenos con fines recreativos hizo que estas sustancias -"que acabaron siendo asociadas con el movimiento en contra la guerra de Vietnam"- causaran gran controversia.
"Creo que en esa época la sociedad no estaba preparada para las drogas psicodélicas. Eran radicalmente diferentes a lo que estábamos acostumbrados y había una preocupación legítima de que pudieran causar problemas de salud mental si se consumían sin supervisión médica, mezclándolas con otras drogas o con alcohol", apunta el investigador.
A principios de los años '90 Grob recibió la aprobación de las autoridades para llevar a cabo la primera investigación en décadas para estudiar los efectos fisiológicos y psicolópgicos del MDMA en pacientes adultos.
Entre 2004 y 2008 también realizó un ensayo clínico en el que se les administró psilocibina a una docena de pacientes con un cáncer en estado avanzado que padecían de ansiedad existencial.

Preocupación

Hombre en el desierto

En un estudio reciente el LSD ayudó a reducir la ansiedad en pacientes con enfermedades terminales.
Según Grob, los tratamientos con alucinógenos y MDMA podrían ayudar a tratar a pacientes "con trastornos que suelen ser muy difíciles de curar, como el estrés postraumático o los trastornos obsesivo-compulsivos o incluso los desórdenes alimenticios como anorexia y bulimia".
Grob hace hincapié en que "es de vital importancia que los ensayos clínicos se lleven a cabo en condiciones controladas con profesionales médicos que cuenten con el entrenamiento adecuado para que puedan guiar a los pacientes a través de las experiencias alucinatorias y les permitan integrar esa experiencia en el contexto de la patología que se intentar curar".
"Nos preocupa el uso de estas sustancias por parte de gente que simplemente tiene curiosidad y que no es consciente de los riesgos que presentan si no se toman correctamente".
"Los que, por ejemplo, toman MDMA para usos recreativos se exponen a riesgos en el corto y largo plazo que pueden llegar a ser fatales".
Uno de los investigadores con los que ha colaborado Charles Grob es David Nichols, profesor de la Universidad de Carolina del Norte y uno de los fundadores del Instituto Heffter, una organización con base en el estado de Nuevo México que desde hace dos décadas se dedica al estudio de sustancias alucinógenas.

Falta de financiación

Según le explicó Nichols a BBC Mundo, uno de los problemas a los que se enfrentan los investigadores que realizan ensayos con alucinógenos es la falta de financiación.

Pastillas de MDMA

Los expertos hacen hincapié en que los alucinógenos no deben tomarse para usos recreativos.
"Se necesitaba un apoyo financiero y el gobierno nunca quiso darlo así que todo los estudios los hemos hecho con aportaciones privadas", apunta Nichols.
Además, según señala el investigador, "a las compañías farmacéuticas tampoco les interesa estudiar las propiedades de estas sustancias porque es muy difícil que con ellas obtengan beneficios".
"El modelo de tratamiento con alucinógenos se basa en la administración de la sustancia en una o dos ocasiones, mientras que las farmacéuticas quieren vender medicamentos cuyo consumo se prolongue en el tiempo".
"El objetivo de las farmacéuticas es conseguir beneficios para sus accionistas y con los alucinógenos no los obtendrían, no sólo porque se toman una sola vez, sino que además son compuestos que no pueden protegerse con una patente".
"Creo que en 10 o 20 años veremos como algunos alucinógenos serán reconocidos por sus propiedades médicas y los doctores podrán utilizarlos para tratar a pacientes"
David Nichols, profesor de la Universidad de Carolina del Norte
Nichols apunta que el hecho de que las investigaciones con alucinógenos fueran suspendidas en los años '70 ha hecho que probablemente haya muchas aplicaciones potenciales que todavía no se conocen.
"Si seguimos obteniendo buenos resultados y la financiación no se corta va a haber grandes cambios. Los medios y la opinión pública empiezan a prestar atención. Además, los jóvenes ahora son mucho más abiertos de mente con respecto a estas sustancias comparados con generaciones pasadas".
"Creo que en 10 o 20 años veremos como algunos alucinógenos serán reconocidos por sus propiedades médicas y los doctores podrán utilizarlos para tratar a pacientes", concluye Nichols.

Fuente: BBC ciencia

miércoles, 16 de abril de 2014

Programa de Unión Europea desarrolla riñón artificial

Un programa de la Unión Europea desarrolla un riñón artificial
Prototipo del riñón artificial

Una de cada diez personas acaba por padecer enfermedad renal crónica que necesita tratamiento con diálisis

La enfermedad renal en etapa terminal constituye un problema de salud pública en todo el mundo. Se calcula que 2,4 millones de pacientes se someten a diálisis. Además, el número de casos se encuentra en alza (7-8 % al año) por efecto del envejecimiento poblacional y de la creciente prevalencia de la diabetes. El proyecto NEPHRON+ podría mejorar la vida de esos pacientes al desarrollar un riñón artificial acoplable al usuario y equipado con tecnologías de la información y la comunicación para habilitar el seguimiento a distancia.
Una de cada diez personas acaba por padecer enfermedad renal crónica, una enfermedad cuyas consecuencias sanitarias pueden ser pésimas. De hecho, si no se trata adecuadamente, puede ser mortal. Y aun así, ni siquiera los mejores tratamientos disponibles están exentos de deficiencias. Los afectados necesitan ser tratados con una máquina de hemodiálisis, sea en casa o en un centro médico, en muchos casos incluso cada cuatro horas. Así pues, estos pacientes pasan buena parte de su vida conectados a esta clase de maquinaria. Por si fuera poco, para una persona de veintitantos años enferma de insuficiencia renal, la esperanza de vida no supera los veinte años, salvo que tengan la fortuna de recibir un órgano donado.
Pero toda esta situación podría cambiar. Un consorcio de investigación que cuenta con financiación de la Unión Europea está construyendo un riñón artificial ponible que otorgaría a los pacientes de hemodiálisis una vida más plena y activa y, además, añadiría a su esperanza de vida entre diez y dieciséis años.

Hemodiálisis del futuro

El WAKD (Wearable Artificial Kidney Device, o «dispositivo de riñón artificial ponible») de NEPHRON+ se encuentra ya en fase de pruebas con animales y después deberá superar varias rondas de rigurosos ensayos en humanos antes de que se considere listo para su uso por enfermos renales. Según Leonidas Lymberopoulos, coordinador del proyecto, la incidencia de la insuficiencia renal está en aumento y los centros médicos se ven obligados a dar con tratamientos más rentables y efectivos; por ello, el mercado para estos dispositivos de hemodiálisis acoplables al usuario podría estar valorado incluso en 15 000 millones de euros al año.
El sistema de NEPHRON+ funciona como las máquinas convencionales de hemodiálisis: extrae la sangre del paciente, la hace circular por una serie de filtros, extrae los productos de desecho que en un individuo sano son excretados en la orina y comprueba que la tensión arterial del usuario esté en un rango seguro. El paciente puede consultar los datos relativos a su chequeo en su teléfono móvil. Es más, esos datos pueden remitirse al especialista a cargo del paciente, de tal modo que su estado podrá supervisarse en todo momento. Asimismo, el dispositivo ponible reducirá las probabilidades de que el paciente tenga que acudir de urgencia a un centro médico, ya que una hemodiálisis continua es mucho más eficaz que un tratamiento intermitente.
Según explicó Frank Simonis, director técnico de NEPHRON+: «La hemodiálisis permanente que permite un dispositivo ponible supone una extracción uniforme de toxinas a lo largo del día, de modo similar a la función realizada por un riñón natural. Ello mejora enormemente el estado de salud y elimina el "síndrome post-diálisis" que tantos pacientes sufren».

Menos gasto sanitario

Lymberopoulos señala que el coste de atender a cada enfermo renal disminuirá, al reducirse también los costes de las instalaciones, el personal de enfermería y la necesidad de recetar medicamentos. Concretamente, se prevé que la atención sanitaria se abarate entre 15 000 y 20 000 euros por paciente y año. Puesto que en Europa hay 340 000 pacientes de esta clase, el ahorro annual ascendería a entre 5 000 y 7 000 millones de euros.
Y lo que es más importante, según Anastasia Garbi, ex directora del proyecto, «el paciente podrá llevar una vida más normal, trabajar y hacer ejercicio sin necesidad de someterse a prolongadas visitas periódicas al centro de hemodiálisis».

FUENTE:abc.es 

viernes, 11 de abril de 2014

La enfermedad que hace que una persona huela a basura

Ellie James
El trastorno que le ha costado varios trabajos e insultos a Ellie James.

Ellie James, de 44 años, sufre de un trastorno que le ha costado varios trabajos e insultos. También se ha escocido la piel en un fracasado intento de solucionar su problema.
Ellie tiene trimetilaminuria, mejor conocido como el síndrome de olor a pescado.




La trimetilaminuria (TMAU), es una rara enfermedad que hace que la enzima flavinmooxigenasa (FMO3) no funcione correctamente, o no se produzca. Esta enzima se encarga de descomponer ciertos compuestos, como la trimetilamina, que de otra forma se acumularían en el cuerpo y se liberarían con la transpiración, la orina o el aliento.

Aquí es cuando se produce un olor muy fuerte y penetrante que en algunos casos puede parecerse al del pescado podrido.
"A esta enfermedad se le conoce como el síndrome del mal olor a pescado, pero en realidad la mayoría de las personas no producen este olor. Más bien tienden a oler a azufre o amoníaco, pero todo depende de lo que comas", le cuenta Ellie James a la BBC.
Ellie adquirió este trastorno hace 14 años después de recibir un largo y extenso tratamiento con antibióticos que terminaron afectando la FMO3.
Ella es de los pacientes con TMAU adquirida. Otros nacen con el síndrome.
"Puedo oler a un dulce muy intenso -como perfume barato- o a basura podrida, goma quemada, algún químico, así como a azufre o aguas residuales".

Cierto control

"Puedo oler a un dulce muy intenso -como perfume barato- o a basura podrida, goma quemada, algún químico, así como a azufre o aguas residuales"
Esta variedad de aromas quiere decir que -hasta cierto punto- pueda controlar lo que transpira.
La trimetilamina es el resultado de la degradación bacteriana de algunos aminoácidos como la colina, "mi cuerpo no puede descomponerla en un compuesto neutro, sino en uno tóxico que huele".
"Si evitas alimentos con un alto contenido de colina -o trimetilamina- puede ayudar mucho... pero no lo elimina".
La mayoría de la gente que sufre este trastorno admite que tiene mal olor casi todo el tiempo, esto no quiere decir que tengan la capacidad de detectarlo.
Antes de que Ellie James fuera diagnosticada, estaba en una situación francamente aterradora porque "no sabes por qué hueles y lo peor es que con frecuencia no me podía oler a mí misma".
"Tenía que guiarme por la reacción de la gente y no sabía qué diablos estaba pasando", agrega.
Incluso, cuando reunió fuerza y valor para acudir al médico, la primera visita terminó en una humillante clase de higiene personal.
"Muchos doctores no están al tanto de la enfermedad, debido a que es relativamente rara, no está en la práctica médica general", señala. "Y al principio es muy difícil acudir al médico porque realmente no estás segura si tienes algo malo".

Basura podrida
El síndrome del olor a pescado hace que la persona huela a basura podrida.

Hasta con desinfectante

La gente con este trastorno tiende a limpiarse repetidas veces, y Ellie no fue la excepción.
Llegó al punto de restregarse la piel varias veces al día "y usaba desinfectante, algo que no era muy bueno".
Sus compañeros de trabajo le llevaban jabones y desodorantes e -incluso- varias veces ha sido atacada verbalmente en el transporte público.

Aguas residuales
Esta enfermedad también hace que quienes la sufren huelan a aguas residuales.

"No culpo a nadie de la reacción que tuvieron conmigo", confiesa. "Se trata de un trastorno muy raro y actúan por ignorancia".
"Cuando le hablaba a parte a mis colegas, y les explicaba que se trataba de un problema de salud, que no había nada que pudiera hacer y que esos regalos no mejorarían la situación, por lo que les pedía paciencia, entonces eran extremadamente comprensivos".
Si bien este síndrome no tiene cura y los tratamientos son bastante limitados, ser diagnosticada ayudó a Ellie a retomar el control de su vida.
Saber lo que tiene, estar al tanto de las cosas que puede y no puede hacer, así como participar en un grupo de apoyo y estar rodeada de especialistas capaces le ha ayudado a tener una mejor actitud ante la enfermedad.
"Me di cuenta que no puedo cambiar la reacción de la gente, pues sólo lo puedes hacer con un lento proceso de educación, pero lo que sí puedo hacer es cambiar mi reacción hacia ellos", explica.

sábado, 5 de abril de 2014

El responsable de la enfermedad del beso




beso

Un 95% de la población ha sido infectada con el virus y vive perfectamente sana.
Fue la excepción a la puntualidad británica la que permitió que Anthony Epstein e Yvonne Barr descubrieran por accidente un extraño virus que resultó estar presente en un 95% de la población y que en circunstancias especiales puede derivar en complicadas enfermedades: el Epstein-Barr virus, o VEB.
Un avión que se atrasó, una muestra que no llegó a tiempo y el inicio de un fin de semana que pasaría a la historia.
Hace 50 años un equipo de investigadores en Londres le presentó al mundo el extraordinario virus, cuya identificación fue el resultado de años de investigación... y un golpe de suerte.
Anthony Epstein recordó el accidentado descubrimiento en conversación con el programa Health Check.

Un extraño cáncer en Uganda

En 1961 Epstein escuchó una conferencia de un médico de Uganda sobre un extraño cáncer infantil.
Relacionado con su campo investigativo, los casos llamaron la atención de Epstein.
"Inmediatamente decidí parar todo lo que estaba haciendo y concentrarme en el virus detrás de este extraño tumor", le cuenta Epstein a la BBC.
Se trasladó a Uganda a tomar muestras de los linfomas, pero dar con el virus no fue fácil.
"El problema era que cada muestra que tomábamos y examinábamos con los métodos de diagnóstico existentes daban negativo. No había nada".
"Incluso miramos en microscopios electrónicos, lo cual era muy inusual en esa época. Yo estaba muy decepcionado de que esta nueva y moderna herramienta no nos mostrara nada".
Fueron dos años sin resultados. Hasta que ocurrió el milagro.

Un golpe de suerte

Anthony Epstein
Epstein explicó que un "milagro" dio con el virus responsable.

Uno de los vuelos que llevaba muestras desde Uganda hacia Londres, donde estaba Epstein, se atrasó por neblina y fue desviado a Manchester, 264 kilómetros al norte de Londres.
No llegó a la capital inglesa hasta un viernes en la tarde. "El 5 de diciembre de 1963", recuerda Epstein.
El fluido en el que la muestra estaba suspendida estaba turbio, lo que sugería que, de alguna manera, había sido contaminado durante el viaje. Los investigadores pensaron que se había llenado de bacterias y tendrían que desecharlo para la investigación.
"Pero antes de botarlo a la basura, tomar mis cosas y disponerme a pasar un buen fin de semana, fui y lo miré bajo una solución de WRIPT en el microscopio de luz. Y en vez de ver bacterias, vi una enorme cantidad flotante de células de tumor que parecían saludables que se habían sacudido y liberado del borde de la muestra durante el largo viaje.
El científico recordó que la mayoría de los linfomas sólo crecen en este tipo de ambientes de suspensión, donde células singulares flotan "libres" y no sobre una base de vidrio de apoyo.
Las probó sobre células humanas y crecieron. La técnica es ahora reconocida y utilizada a nivel mundial para investigar este tipo de células.
Sin embargo, se topó con un nuevo problema: identificar el tipo de virus que tenía al frente.
La prueba estándar de esa época para reconocer los virus conocidos no funcionó esta vez. Así que tuvieron que encontrar una nueva herramienta para identificar el virus.
"Era muy biológicamente inerte, así que lo miré a través del microscopio electrónico, no habían más maneras de encontrar virus esos días, era completamente poco ortodoxo", comenta.
Finalmente logró reconocer una de las células como de la familia de los herpes.

La enfermedad del beso

Virus
El virus pertenece a la familia de los herpes.

Cerca de un 95% de la población ha sido infectado con el virus, pero la mayoría permanece sana sin mayores complicaciones.
Sin embargo en algunas personas y bajo determinadas circunstancias el virus puede causar una serie de enfermedades aparentemente ajenas entre sí, desde linfoma de Burkitt en niños africanos hasta cáncer nasal en el sur de China. Y, por supuesto, mononucleosis, la consecuencia más directa de este virus.
El VEB se transmite por un estrecho contacto personal, a través de fluidos corporales, principalmente la saliva.
En ella se mantiene activo durante varias horas. Gracias a esta forma de transmisión, la principal enfermedad relacionada con su contagio, la mononucleosis, es conocida mundialmente como la "enfermedad del beso" o "fiebre de los enamorados".
"Normalmente, uno está diseñado para vivir tranquilamente con este virus. Pero si tú alteras de alguna manera el equilibrio del virus anfitrión, entonces cambia de lugar lo que conlleva consecuencias muy poco placenteras", explica Epstein.
Normalmente en los países no desarrollados, donde la población vive más hacinada, la infección tiende a producirse los primeros años de vida y en los niños el virus no presenta mayor cambio.
Sin embargo, "en los países desarrollados, con altos estándares de higiene y particularmente en las clases más acomodadas", la infección con el virus generalmente se atrasa hasta la adolescencia.
"Cuando eso pasa la respuesta de los adolescentes es más exagerada que la de los niños y desarrollan fiebre glandular o mononucleosis", explica Epstein.
La mononucleosis es una enfermedad donde se inflaman los ganglios linfáticos y ocasiona modificaciones en los glóbulos blancos. Se caracteriza por la manifestación de amigdalitis, fiebre, debilidad general y otros trastornos.

Fuente: BBC

viernes, 4 de abril de 2014

Obesidad puede desencadenar cáncer colorrectal

Mujer con sobrepeso . Obesidad

   La obesidad, en lugar de la dieta, provoca cambios en el colon que pueden llevar al cáncer colorrectal, según un estudio realizado en ratones por los Institutos Nacionales de Salud (NIH, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos y publicado en la edición digital de este martes de 'Cell Metabolism'. El hallazgo refuerza la recomendación de que el control de calorías y hacer ejercicio con frecuencia no sólo son la clave para una vida sana sino una estrategia para reducir el riesgo de cáncer de colon.
   Un gran cuerpo de literatura científica alerta de que las personas que son obesas tienen predisposición a padecer un elevado número de cánceres, especialmente el colorrectal, según señala uno de los expertos de este trabajo, Thomas Eling, científico del Instituto Nacional de Ciencias de Salud Ambiental (NIEHS, por sus siglas en inglés), perteneciente al NIH.
   Para comprender mejor los procesos que subyacen a esta relación, este investigador y sus colegas alimentaron dos grupos de ratones con una dieta en la que el 60 por ciento de las calorías provenía de la manteca de cerdo. El primer grupo de ratones poseía una versión humana de un gen llamado NAG-1, que se ha demostrado que protege contra el cáncer de colon en otros estudios con roedores, mientras el segundo grupo no lo tenía.
   Los roedores con NAG-1 no ganaron peso después de ingerir la dieta alta en grasas mientras que los ratones que carecían del gen NAG-1 engordaron, además de que los obesos mostraron señales moleculares en su intestino que llevaron a la progresión del cáncer, unos indicadores que no poseían los roedores con NAG-1.
Los investigadores buscaron pistas moleculares mediante el aislamiento de células del colon de los ratones y analizaron un grupo de proteínas llamadas histonas. Las histonas empaquetan y organizan el ADN en el núcleo de una célula y, a veces, se someten a un proceso conocido como acetilación, en el que las etiquetas químicas se unen a su superficie. El patrón de acetilación varía dependiendo de los procesos químicos que suceden en la célula.
   Otro de los autores del trabajo, Paul Wade, también científico del NIEHS, explica que los patrones de acetilación de los ratones obesos y delgados con NAG-1 eran drásticamente diferentes, siendo los de los primeros muy similares a los de roedores con cáncer colorrectal. El exceso de peso que tenían también parecía activar más genes que están asociados con la progresión del cáncer colorrectal, lo que sugiere que los ratones obesos están predispuestos a desarrollar cáncer de colon.
"Las lesiones de colon preexistentes en estos animales son más propensas a evolucionar rápidamente en tumores malignos --subraya Wade--. Lo mismo puede ocurrir en los seres humanos". Estos expertos quieren saber exactamente cómo la obesidad impulsa al cuerpo a desarrollar cáncer colorrectal.
Según Wade, entre los posibles candidatos para desencadenar el crecimiento de tumores en el colon están las células de grasa, pero hay muchas más posibilidades. En este sentido, cree que el descubrimiento de estos conmutadores celulares puede dar lugar a la producción de medicamentos para evitar que las personas obesas desarrollen cáncer colorectal.

Fuente:infosalus

miércoles, 2 de abril de 2014

¿Cuántas frutas y vegetales hay que comer al día?

Alimentos
Los nutricionistas recomiendan una dieta balanceada y variada.
Comer siete o más porciones de frutas y vegetales al día es más sano que las cinco recomendadas actualmente por muchos países del mundo y la Organización Mundial de la Salud, debido a que -según un nuevo estudio- ayuda a prolongar la vida.
El trabajo realizado con los datos de 2001 a 2008 de la Encuesta Nacional de Salud en más de 65.000 hombres y mujeres de Inglaterra indica que cuantos más vegetales y frutas come la gente, menor es la probabilidad de morir de forma prematura.
También descubrieron que los vegetales frescos tienen los mayores efectos protectores, seguidos de ensalada y frutas. Los jugos no aportan ningún beneficio -según los investigadores- mientras que las frutas enlatadas parecen aumentar el riesgo de muerte, quizás debido a que se envasa con sustancias azucaradas.El equipo de investigación del University College London asegura que siete al día reduce el riesgo de morir de cáncer o de alguna enfermedad cardíaca.
"El mensaje es claro: cuanta más frutas y vegetales comes, menor es la probabilidad de morir (prematuramente) a cualquier edad", señala la jefa de la investigación, doctora Oyinyola Oyebode.

¿Es cinco suficiente?

Niña
La recomendación de la OMS sigue siendo de cinco porciones al día.
Pero, ¿esto quiere decir que las cinco porciones recomendadas al día no son suficientes?
Las directrices de la OMS indican que sí. Aunque hay que tomar en cuenta que estas fueron publicadas hace 25 años.
La explicación de los nutricionistas es que comer cinco al día es suficiente para tener los beneficios de protección; es un mínimo y está claro que cuanto más, mejor.
Para un adulto, una porción son 80g de fruta o vegetal, cuya suma produce la cifra mínima recomendada de 400g al día.
En los niños, la cantidad varía según la edad y nivel de actividad. Pero una guía aproximada es que una porción debe caber en la palma de su mano.
Las frutas y vegetales no deben comerse solos, y pueden cocinarse en platos como sopas, cocidos o pastas.

¿Cantidad o variedad?

Tomates
Estas recomendaciones no cuentan si la persona sólo come un tipo de vegetal o fruta cinco o más veces al día.
Por ejemplo, no vale ingerir cinco zanahorias para cumplir con las recomendaciones. Si bien las zanahorias cuentan como una de las porciones, para obtener el máximo de beneficio, la persona debe tener una dieta variada.
Esto se debe a que las distintas frutas y vegetales contienen distintas combinaciones de fibras, nutrientes y vitaminas, excelentes para la salud.
Casi todas las frutas son buenas para disminuir el riesgo de una muerte prematura. Por lo general, los vegetales crudos y las frutas contienen la mayor cantidad de nutrientes debido a que la cocción elimina algunos de ellos.
Del mismo modo, se cree que la fruta y los vegetales frescos tienen mayor densidad de nutrientes que los preservados.
Pero los congelados también son buenos, así como los frutos secos como dátiles, pasas, higos o grosellas.
Aquellos vegetales y frutas incluidos en las comidas compradas o las salsas de pastas o sopas ya hechas también se pueden contar como porciones. Pero los especialistas urgen que sólo se tomen "ocasionalmente" o en pequeñas cantidades, pues con frecuencia tienen un alto contenido de sal, azúcar y grasa.

¿Y los jugos y enlatados?

Jugo de frutas
Si bien el reciente estudio desaconseja contar los jugos o las frutas enlatadas como una porción, actualmente gobiernos como el del Reino Unido lo incluyen.
Hay que aclarar que el jugo no debe tener azúcar y sólo cuenta como una porción al día, pues tiene menos fibra que una fruta o vegetal entero.
Las frutas deben ser enlatadas en su jugo natural o en agua, pero no con azúcar o sal añadida, mucho menos en almíbar.
Las legumbres también cuentan, aunque sólo como una porción debido a que tienen menos nutrientes que otras frutas y vegetales.
Los batidos pueden contar como más de una porción, siempre y cuando tengan toda la pulpa de la fruta o el vegetal, y dependiendo de sus ingredientes.
Hay que aclarar que las papas no forman parte de las cinco o más porciones recomendadas. Esto se debe a que básicamente su contribución con una dieta sana es el almidón, el cual es una buena fuente de energía y ayuda a la digestión.
Este tubérculo está clasificado en el mismo grupo del pan y la pasta. Y se recomienda dejar la piel cuando se cocina, pues es una buena fuente de fibra.

¿Qué pasa con los superalimentos?

Si bien puede ser tentador pensar que comer una sola fruta o vegetal que contiene cierto nutriente, vitamina o antioxidante es la respuesta para tener una buena salud, esto no está confirmado por la ciencia.
Lo mejor es no concentrarse en un solo alimento con la esperanza de que haga milagros.
En vez de eso, los nutricionistas señalan que las personas deben apuntar a una dieta variada y bien balanceada que incluya muchas frutas y vegetales.

Fuente BBC 

domingo, 16 de marzo de 2014

Grasas, bilis, flora y cáncer


Grasas y cáncer - Quilo  de Ciencia podcast - Cienciaes.com
El cáncer es aún una de las enfermedades más terribles. Una gran cantidad de recursos e inteligencia se han dedicado a la lucha contra esta dolencia, lo que ha posibilitado algunos logros importantes hacia su curación. Sin embargo, si importante es curar el cáncer una vez declarado, más importante aún es evitar que aparezca en primer lugar. La prevención del cáncer es, sin duda, una estrategia más juiciosa que intentar curarlo una vez aparecido.
Para prevenir el desarrollo de una enfermedad, conviene conocer sus causas. Hoy está claramente establecido que el cáncer es una enfermedad genética. Solo puede producirse si se generan mutaciones en algunos genes importantes para el control del crecimiento o de la muerte celular. Se sabe que existen numerosas sustancias o factores carcinógenos, todos los cuales, de una manera u otra, acaban por modificar químicamente al ADN y producir mutaciones. Evitar el contacto con dichos factores promotores de cáncer es, por tanto, primordial para evitar desarrollar un tumor.
OBESIDAD Y TUMORES
Sin embargo, algunas causas de cáncer bien establecidas continúan envueltas en el misterio desde el punto de vista de los mecanismos moleculares involucrados en el desarrollo de los tumores. Una de ellas es la obesidad. Los obesos muestran mayor incidencia de algunos tipos de cáncer, en particular de hígado, pero no se conoce por qué. ¿Cómo puede un exceso de grasa en el tejido adiposo llegar a causar daño en el ADN del hígado hasta el punto de inducir un tumor?
Algunos factores que podrían explicar este fenómeno han sido recientemente descubiertos. Entre ellos, se encuentra un mayor nivel de inflamación –asociado con la obesidad– que puede contribuir también al desarrollo del cáncer, así como cambios en las bacterias de la flora intestinal que participan en el desarrollo de una respuesta inflamatoria anormal. Como sabemos, la respuesta inflamatoria es parte de la lucha habitual del sistema inmune contra los microorganismos, y un mayor nivel de inflamación podría generar sustancias que activaran no solo al sistema inmune sino que también promovieran el desarrollo de los tumores. No obstante, de nuevo, es necesario comprender si estos factores ayudan a dañar alADN y a producir mutaciones que generan cáncer.
Investigadores de varias universidades y centros de investigación japoneses abordan este problema en una serie de elegantes experimentos con razas obesas y no obesas de ratones de laboratorio, a los que alimentan con diversas dietas ricas o no en grasas. ¿Qué han hallado en sus estudios?
En primer lugar, los investigadores encuentran que si se mantiene a los ratones en un entorno limpio y libre de bacterias, el desarrollo del cáncer de hígado no es diferente entre ratones obesos a los que se alimenta con una dieta rica en grasas y ratones delgados a los que se alimenta con una dieta normal. Así pues, la dieta y la obesidad por sí solas no afectan al desarrollo de los tumores. Es necesario invocar la existencia de otros factores, en particular microorganismos que estimulan al sistema inmune y factores promotores del desarrollo tumoral.
MUTACIONES Y DIETA
Para comprobar esta posibilidad, los investigadores tratan a ratones al poco de nacer con un mutágeno –una sustancia química que produce mutaciones en el ADN–. En este caso, las cosas son muy distintas: todos los ratones alimentados con una dieta rica en grasa, pero ninguno de los alimentados con una dieta normal, desarrollaron cáncer de hígado. Claramente, el mutágeno junto con una dieta rica en grasa favorece el desarrollo del cáncer hepático, pero, de nuevo, ¿por qué? ¿Cómo ayuda la dieta rica en grasa al mutágeno para, literalmente, causar una explosión de tumores en los ratones?
Los autores estudian entonces si alguna sustancia implicada en el metabolismo o absorción de las grasas estuviese involucrada. Es conocido que para la correcta absorción de las grasas, la bilis y los llamados ácidos biliares producidos por el hígado desempeñan un papel importante. Los científicos detectan así un alto nivel del llamado ácido desoxicólico, un ácido biliar, en la sangre de los ratones alimentados con una dieta rica en grasas. El ácido desoxicólico era ya conocido por participar en el desarrollo de algunos cánceres, como el cáncer colorrectal, y se sabe que es producido por la acción de la flora intestinal sobre la bilis. De hecho, los investigadores comprueban que la concentración de ácido desoxicólico disminuye en la sangre de ratones tratados con un antibiótico que ataca a la flora intestinal, y demuestran que el tratamiento con un coctel de cuatro antibióticos resulta en una reducción muy marcada en cáncer de hígado en esos animales.
Estos estudios, publicados en la revista Nature, dejan ahora bastante más clara la relación entre obesidad y cáncer. De hecho, no es la obesidad la causante del cáncer, sino la dieta rica en grasas que la origina y la mantiene, y que genera también una producción aumentada de bilis, la cual, a su vez, es metabolizada por la flora intestinal para producir un derivado químico, el ácido desoxicólico, que es devuelto al hígado por la sangre y acaba contribuyendo así a la generación de cáncer hepático (y quizá también a la de otros tipos cánceres).
Ahora que sabemos cómo todo esto funciona, tal vez creamos con menos dudas que estar obesos y una mala alimentación continuada acabará con nuestra salud; tal vez estemos más convencidos de ponerle remedio. Es una de las ventajas del conocimiento científico, que nos pone cara a cara con la realidad y nos fuerza a tomar decisiones.