sábado, 18 de octubre de 2014

La obesidad acelera envejecimiento del hígado



Unos investigadores han comprobado que la obesidad acelera enormemente el envejecimiento del hígado. Este hallazgo podría explicar la aparición temprana de muchas enfermedades relacionadas con la edad, incluyendo el cáncer de hígado, en personas que son obesas.

Aunque se había sospechado desde hace tiempo que la obesidad envejece más rápido a una persona, no había sido posible probar la teoría hasta ahora.

La verificación, a cargo del equipo integrado, entre otros, por Steve Horvath, de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), Estados Unidos, y Jochen Hampe, del Hospital Universitario de Dresde en Alemania, ha sido posible gracias al uso de un biomarcador de envejecimiento definible como un reloj epigenético.

Los resultados de la nueva investigación indican que tener un peso excesivo puede afectar negativamente a ciertos tejidos en el cuerpo.

El reloj epigenético ha permitido medir con precisión la edad biológica de varios tejidos humanos, tipos de célula y órganos. En las mediciones efectuadas con este método, la edad biológica obtenida concordó con la edad cronológica en las personas delgadas. Pero los tejidos del hígado de las personas obesas tendían a tener una edad biológica superior a la que esperaban los investigadores.

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La obesidad incrementa la edad del hígado. Los patrones de las siluetas proporcionan una vista microscópica de las células del hígado de sujetos delgados (izquierda) y obesos. (Cortesía de Steve Horvath)




El equipo de Horvath y Hampe analizó casi 1.200 muestras de tejido humano, incluyendo 140 de hígado, para estudiar la relación entre la aceleración epigenética de la edad y el peso corporal. Los investigadores encontraron que, aunque la obesidad no afecta a la edad epigenética del tejido graso, el muscular o el sanguíneo, la edad epigenética del hígado sí se incrementó en 3,3 años por cada 10 unidades del índice de masa corporal.

Por ejemplo, una mujer que mida 1,65 metros (5 pies con 5 pulgadas) y pese 63 kilogramos (140 libras) tiene un índice de masa corporal de 23,3. Una mujer con la misma estatura y que pese 91 kilos tiene un índice de masa corporal de 33,3. Los resultados del estudio indican que el hígado de esta última mujer será tres años más viejo que el de la mujer delgada.

Esta diferencia de tres años puede parecer de escasa relevancia, pero es en realidad un efecto muy fuerte. Para algunas personas, la aceleración de la edad debido a la obesidad será mucho más severa, incluso hasta 10 años.

Fuente: NCYT

miércoles, 15 de octubre de 2014

Desarrollan enzima eficaz contra colesterol

El investigador español Gonzalo Jiménez Osés ha publicado en la revista Nature Chemical Biology, junto a otros colegas de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA, EE UU) un artículo sobre la producción de simvastatina J, una familia de compuestos eficaz contra el colesterol.

El trabajo es el fruto del esfuerzo de cuatro grupos de investigación: los de Yi Tang (biología molecular), Todd Yeates (cristalografía), Codexis (la empresa que fabrica las enzimas a gran escala) y el grupo de Ken Houk (química computacional). A este último pertenece Jiménez Osés, que se doctoró en la Universidad de La Rioja (España), a la que se incorporará próximamente como investigador Ramón y Cajal.

Su contribución ha sido liderar en UCLA todo el trabajo de simulación computacional de la actividad de estas enzimas, para comprender por qué se produce este efecto. El Nobel de Química concedido en 2013 a Karplus, Levitt y Warshel está directamente relacionado con esta línea de investigación.

En concreto, esta investigación se centró en elucidar, mediante simulaciones de ordenador, "las consecuencias estructurales de los procesos de mutación dirigida que se hicieron en el laboratorio para activar la enzima natural para la nueva reacción (síntesis de simvastatina), ante la cual era prácticamente inactiva", explica el químico español.

Estas simulaciones, que requieren de una potencia de cálculo inmensa generada por súperordenadores, "permiten encontrar diferencias estructurales que no se observan mediante una de las técnicas experimentales más exactas que existen para la elucidación de estructuras: la cristalografía o difracción de rayos-X", añade.

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El investigador Gonzalo Jiménez Osés ha liderado el trabajo de simulación computacional de la actividad de las enzimas. (Foto: UCLA)



Las simulaciones de dinámica molecular en escala de microsegundo permiten observar cómo las proteínas se comportan a lo largo del tiempo en las verdaderas condiciones fisiológicas (en presencia de agua e iones), mientras que la cristalografía informa de la estructura de las proteínas en el estado sólido.

Solo mediante el trabajo complementario de cuatro grupos distintos se ha podido finalmente llegar a comprender el problema y producir una enzima suficientemente activa que actualmente es el medio por el que se produce simvastatina J (con nombre comercial Zocor, de Merck) a escala industrial.  
(Fuente: Universidad de La Rioja)

martes, 30 de septiembre de 2014

¿Las bacterias intestinales influyen en la mente?



Suena a ciencia-ficción, pero parece que las bacterias que viven en nuestro interior, y que son 100 veces más numerosas que nuestras células, podrían estar afectando a nuestras apetencias gastronómicas, e incluso a nuestro estado de ánimo, para hacernos comer lo que ellas quieren, y a veces conducirnos hacia la obesidad. Esta es la sorprendente conclusión a la que se ha llegado en una investigación realizada por científicos de tres universidades estadounidenses, la de California en San Francisco, la Estatal de Arizona, y la de Nuevo México.

El equipo de la bióloga y psicóloga Athena Aktipis, ha completado una exhaustiva revisión de resultados de estudios científicos recientes sobre el papel de los microbios intestinales en la sensación de apetito y en nuestras apetencias hacia ciertos alimentos. La información analizada apunta a que estos microbios influyen en el comportamiento humano sobre la comida y en las elecciones dietéticas, para incitarnos a consumir alimentos con los nutrientes particulares que a esos seres les permiten crecer mejor, en vez de limitarse a intentar subsistir de aquellos que les llegue en los alimentos escogidos exclusivamente por la persona en cuyo interior viven.

Las especies bacterianas varían en cuanto a los nutrientes que necesitan. Algunas prefieren grasas, y otras azúcar, por ejemplo.

Si bien no está claro cómo ocurre esto exactamente, el equipo de Aktipis cree que esta comunidad diversa de microbios, conocida colectivamente como microbioma intestinal, puede influir en nuestras decisiones mediante la liberación de moléculas señalizadoras en nuestro intestino. Dado que el intestino está conectado al sistema inmunitario, el sistema endocrino y el sistema nervioso, esas señales podrían influir en nuestras respuestas fisiológicas y de comportamiento.

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La relación entre las bacterias del intestino y comer de forma poco saludable. (Imagen: Cortesía de la Universidad de California en San Francisco)





En ratones, ciertas variedades de bacterias incrementan el comportamiento ansioso. En humanos, un ensayo clínico reveló que beber un probiótico que contenía a la Lactobacillus casei mejoraba el buen humor en aquellas personas que se sentían muy bajas de moral.

El próximo paso que el equipo de Aktipis propone en esta singular línea de investigación es averiguar si, por ejemplo, el trasplante al intestino humano de bacterias que requieran un contenido de nutrientes de algas marinas llevaría al anfitrión humano a una apetencia mayor de comer algas.

lunes, 22 de septiembre de 2014

5 infecciones que se pueden contraer en un vestuario





Todos sabemos que el agua y el jabón son las únicas armas necesarias contra la mayoría de los virus que acechan en las superficies del baño y suelos de las habitaciones.
Pero hay organismos más resistentes que pueden establecerse en toallas y azulejos e incluso se pueden propagar a través de vestuarios comunes.

Verrugas

Es algo común en los nudillos, rodillas y pies de muchos niños pequeños. Estos bultos ásperos inofensivos son causados por cepas del virus del papiloma humano.
Pueden variar enormemente en tamaño y forma y, a veces, aparecen en grupo.

Verrugas

Las verrugas tienen diferentes formas y tamaños.
Son contagiosas. A menudo sólo necesitan un mero contacto de piel a piel.
También se pueden transmitir a través del contacto con superficies contaminadas, como vestuarios y zonas que rodean las piscinas.
La mayoría desaparecen por sí solas, pero existen tratamientos para los casos más persistentes.

PVL-MSSA

PVL

El virus puede causar infección en la piel que se puede extender a otros tejidos.
Los expertos en salud pública han exhortado a los jugadores de rugby a que dejen de compartir toallas, cuchillas de afeitar y baños fríos, después de que se descubriera un conjunto de infecciones causadas por el virus PVL-MSSA en el club británico de rugby del Midland.
Los dermatólogos dicen que cualquier deporte de contacto cercano, incluyendo la lucha libre, puede exponer a las personas al riesgo de contagio.
El virus PVL-MSSA provoca abscesos y forúnculos y en casos graves puede llegar a la sangre y causar infección generalizada.
La condición es causada por una cepa de la bacteria, conocida como Staphylococcus aureus resistente a la meticilina o SARM.
La afección puede tratarse con antibióticos y los familiares e individuos cercanos de cualquier persona con la infección deberían ver a un médico.

Scrumpox

Scrumpox

Los peligros por los golpes están siendo analizados estrechamente en el mundo del deporte.
También conocido como gladiatorum del herpes debido a su vínculo con las artes marciales, esta erupción costrosa es causada por el virus herpes.
A medida que el virus se afianza, la gente experimenta picazón y sensación de ardor en la piel antes de la aparición de una serie de ampollas dolorosas llenas de líquido.
El contacto cercano durante partidos de rugby y combates de lucha libre, puede hacer que las ampollas se revientan y por lo tanto contagien a los compañeros.
Las pastillas antivirales ayudan a combatir la infección.

El pie de atleta

Pie del atleta

Al hongo le gusta crecer entre los dedos de los pies.
También conocido como tinea pedis, es una infección fúngica que provoca piel escamosa y seca en las membranas entre los dedos del pie con una erupción roja que pica.
Se desarrolla en ambientes oscuros y húmedos y se alimenta de tejido muerto de la piel, haciendo que los pies y los baños sean un hogar ideal para el hongo.
El hongo se encuentra comúnmente cerca de piscinas, duchas y vestuarios.
Se propaga muy fácilmente y se transmite a través de toallas y ropas y superficies contaminadas.
Las cremas antimicóticas, polvos o aerosoles disponibles en las farmacias son un remedio eficaz, pero se debe solicitar asesoramiento médico si no se cura.

El molusco contagioso

Molusco contagioso

El virus provoca manchas con forma de perla que pican mucho.
A menudo los médicos son capaces de diagnosticar esta infección mirando las manchas con forma de perla que aparecen en la piel afectada. No son dolorosas, pero pueden ser muy pruriginosas.
Aunque el virus es altamente infeccioso, la mayoría de las personas son resistentes y es poco probable que se desarrollen síntomas, incluso si entran en contacto con personas infectadas.
Pero para aquellas que no tienen cuentan con la resistencia suficiente lo pueden contraer a través del contacto de piel a piel o al tocar objetos contaminados como toallas y toallitas.
Estos moluscos tienden a desaparecer por sí solos.

Fuente BBC.

domingo, 21 de septiembre de 2014

Edulcorantes artificiales aceleran intolerancia a la glucosa

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Los edulcorantes artificiales, aconsejados por los nutricionistas como una ayuda para perder peso y prevenir la diabetes, en realidad podrían acelerar el desarrollo de la intolerancia a la glucosa y la enfermedad metabólica.

Esa es la principal conclusión de una investigación, publicada esta semana en la revista Nature, que sostiene que dicho efecto ocurre al cambiar la composición y función de la microbiota intestinal –la población de bacterias que residen en el intestino–.

Los experimentos, llevados a cabo en ratones y seres humanos, muestran que el uso generalizado de edulcorantes artificiales en las bebidas y los alimentos pueden contribuir al aumento de obesidad y diabetes que afecta a gran parte de la población mundial.

Durante años, los expertos se han mostrado desconcertados por el hecho de que los edulcorantes artificiales no calóricos no parecían ayudar en la pérdida de peso. Es más, incluso algunos estudios han llegado a sugerir que podrían tener un efecto contrario. 

El trabajo actual, liderado por los científicos del Instituto Weizmann de Ciencias (Israel) Eran Elinav y Eran Segal, ha descubierto que los edulcorantes artificiales, a pesar de no contener azúcar, poseen un efecto directo sobre la capacidad del cuerpo para utilizar la glucosa.

Así, la intolerancia a la glucosa –que por lo general ocurre cuando el cuerpo no puede hacer frente a grandes cantidades de azúcar en la dieta– es el primer paso hacia el síndrome metabólico y la diabetes en los adultos.

"Los resultados resaltan la importancia de la medicina personalizada y la nutrición para nuestra salud”, explica Segal. “El análisis integrado de nuestro genoma, microbioma y hábitos alimenticios podría transformar nuestra capacidad de entender cómo los alimentos y suplementos nutricionales afectan a la salud y al riesgo de enfermedad de una persona".

Durante el experimento, los investigadores dieron a los ratones agua mezclada con los tres edulcorantes artificiales más utilizados (sacarina, aspartamo y sucralosa) y en las cantidades permitidas por la Agencia estadounidense de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés).

Dichos ratones desarrollaron una mayor intolerancia a la glucosa en comparación con los ratones que bebieron agua o incluso agua con azúcar. Repitiendo el experimento con diferentes tipos de ratones y distintas dosis de edulcorantes se produjeron los mismos resultados.

A continuación, analizaron si la microbiota intestinal está involucrada en este fenómeno. Los expertos pensaron que las bacterias podrían reaccionar a los edulcorantes artificiales ya que el propio organismo no los reconoce como ‘alimento’. De hecho, los edulcorantes artificiales no son absorbidos en el tracto gastrointestinal, aunque al pasar por ahí encuentran billones de las bacterias de su microbiota.

Por otro lado, los investigadores trataron a los ratones con antibióticos para erradicar muchas de sus bacterias intestinales, lo que provocó una reversión completa de los efectos de los edulcorantes artificiales sobre el metabolismo de la glucosa.

Después, transfirieron la microbiota de ratones que consumieron edulcorantes artificiales a los ratones 'libres de gérmenes’, provocando una transmisión completa de la intolerancia a la glucosa en los ratones receptores.

Para los autores esto, en sí mismo, es una prueba concluyente de que los cambios en las bacterias intestinales son directamente responsables de los efectos nocivos para el metabolismo de su anfitrión. El equipo incluso encontró que la incubación de la microbiota fuera del cuerpo, junto con los edulcorantes artificiales, fue suficiente para inducir la intolerancia a la glucosa en los ratones estériles.

Es más, una caracterización detallada de la microbiota en estos ratones reveló cambios profundos en sus poblaciones bacterianas, incluyendo nuevas funciones microbianas conocidas por inferir en ratones y seres humanos una mayor propensión a la obesidad, la diabetes y a complicaciones de estos problemas.

Los resultados de este estudio sugieren una reevaluación del consumo masivo y sin supervisión de edulcorantes que existe en la actualidad

Pero, ¿funciona el microbioma humano de la misma manera? Para probarlo, Elinav y Segal analizaron los datos recogidos de su Proyecto de Nutrición Personalizada, el mayor ensayo realizado en humanos hasta la fecha para conocer la conexión entre nutrición y microbiota.

De esta forma descubrieron una asociación significativa entre el consumo autoreportado de edulcorantes artificiales, la configuración personal de bacterias intestinales y la propensión a la intolerancia a la glucosa.

Después llevaron a cabo un experimento controlado, pidiendo a un grupo de voluntarios, que por lo general no tomaban alimentos endulzados artificialmente, para que los consumieran durante una semana y luego se sometieran a pruebas de glucosa y de composición de su microbiota intestinal.

Los hallazgos mostraron que muchos de los voluntarios habían empezado a desarrollar intolerancia a la glucosa después de solo una semana de consumo de edulcorantes artificiales.

De hecho, la composición de su flora intestinal explicó la diferencia. Los investigadores descubrieron dos poblaciones diferentes de bacterias del intestino humano, una que inducía intolerancia a la glucosa al ser expuesta a edulcorantes y la otra que no tenía ningún efecto al respecto.

Elinav cree que ciertas bacterias en los intestinos de las personas que desarrollaron intolerancia a la glucosa reaccionaron a los edulcorantes químicos mediante la secreción de sustancias que luego provocaron una respuesta inflamatoria similar a la sobredosis de azúcar, promoviendo los cambios en la capacidad del cuerpo para utilizar esta sustancia.


"La relación con nuestras bacterias intestinales es un factor clave en la determinación de cómo los alimentos que comemos nos afectan”, concluye. “En especial la relación entre el uso de edulcorantes artificiales –a través de las bacterias intestinales– y la tendencia a desarrollar los mismos trastornos que estaban diseñados a evitar, lo que exige una reevaluación del consumo masivo y sin supervisión que existe en la actualidad". (Fuente: SINC)

sábado, 6 de septiembre de 2014

Cómo puede ayudar Twitter a evitar suicidios

TwitterLa red social Twitter puede ser clave para identificar a personas con alto riesgo de suicidarse, según un estudio realizado por científicos de la Universidad Brigham Young (BYU) de Utah, en Estados Unidos.
Para llegar a esa conclusión, los investigadores estudiaron más de 1.500.000 tuits realizados en un período de tres meses. Estos fueron seleccionados a través de filtros con palabras clave relacionadas a los estados de ánimo de una persona potencialmente suicida.
"El propósito de la investigación era determinar si se puede utilizar Twitter como una forma de monitoreo de conversaciones de riesgo relacionadas con suicidio", le explicó a BBC Mundo Carl Hanson, experto en salud pública y coautor del estudio.
El resultado fue casi 38.000 tuits alarmantes enviados por más de 28.000 usuarios.

Conversación virtual = suicidio real

El otro objetivo del estudio, publicado en la revista Crisis, fue verificar si esos mensajes correspondían a las tasas de suicido por estado en Estados Unidos, lo cual permitiría validar la premisa del trabajo.
"Descubrimos que en los estados con una mayor tasa de suicidio también se registró una mayor cantidad de discusiones sobre factores de riesgo suicida", señaló Hanson.
"En otras palabras, existe una correlación entre la cantidad de charlas suicidas de un estado con las cifras reales de suicidio".
De acuerdo con el Centro para la Prevención y Control de Enfermedades (CDCP, por sus siglas en inglés), el suicidio es una de las principales causas de muerte en EE.UU.
El centro estima que en promedio unas 105 personas se quitan la vida cada día.

De la vigilancia a la acción

Representación de mujer con depresión
El estudio comprobó que en los estados donde hay más conversaciones de alto riesgo en Twitter también hay una mayor tasa de suicidios.
El especialista Hanson considera que si se activan planes de monitoreo de redes sociales para detectar a personas con alto riego de suicidio, las cifras podrían disminuir considerablemente.
"Twitter y los medios sociales pueden ser una forma de supervisar en tiempo real a aquellos con un alto riesgo de quitarse la vida".
El experto explica que el siguiente paso sería diseñar un sistema de intervención en redes sociales para las conversaciones de alto riesgo. "Si puedes identificar a las personas en riesgo con tan sólo mirar una conversación en la red, también sería posible intervenir", dice.
Hanson aclaró que la intervención se haría entrenando a pares -personas afines- para que sepan cómo actuar.
"Es algo que ya ocurre de forma natural, que en Twitter la gente termine hablando con personas afines", agrega el especialista quien se mostró confiado que con el entrenamiento adecuado esas personas podrían dirigir una conversación de alto riesgo a puerto seguro.

Grupos locales

Parece una tarea titánica, pero como en muchos planes de salud pública, se trata de empezar por grupos pequeños locales que poco a poco vayan pasando o "educando" sobre el tema a otros.
"En esas redes locales encontrarás a individuos que forman parte de su cultura y de su ambiente y que pueden estar entrenados para reconocer los factores de suicidio y que estén dispuestos a animar a las personas a que busquen ayuda", señala el especialista.
La investigación también sirvió para resaltar las ventajas de las redes sociales para algunos estudios de salud pública, pues este tipo de medios puede ahorrar mucho tiempo y dinero.
En vez de salir a la calle a hacer preguntas, "sencillamente puedes conectarte a algo como Twitter y recoger con mucha rapidez información en tiempo real".

domingo, 24 de agosto de 2014

¿Cuán beneficioso es tomarse un batido de placenta?

Placenta

Charlie Poulter, de Inglaterra, está convencida de que haberse tomado un batido con placenta del tamaño de la palma de su mano, frutos del bosque y banana le dio la energía que necesitaba justo después del parto.
"Lo tomé bastante rápido porque no quería pensar mucho en ello", confiesa. "Pero se sintió como algo insignificante después de haber pujado un bebé al mundo".

La motivación de esta mujer de 30 años es clara; cuando quedó embarazada de su primer hijo, llevaba 18 meses en terapia por depresión, por lo que le preocupaba desarrollar depresión posparto."Pensé que si esto evitaba la depresión postnatal y me daba energía, entonces podía tomarme un vaso", agrega.
"Nunca había oído hablar de encapsulación de placenta, pero descubrí que podría ayudarme a no decaer", cuenta. "Estaba dispuesta a hacer cualquier cosa y mi esposo me dijo que si sólo se trataba incluso de un efecto placebo, que no importaba porque daño no me haría".
La placenta es responsable de la nutrición, respiración y excreción del feto durante los cerca de nueve meses de su desarrollo. Es por ello que algunos creen que este órgano sangriento no debería desperdiciarse una vez que cumple su función.
En vez, podría ofrecer a la madre lo que necesita para su recuperación del parto y el inicio de lactancia. Esto significa comerla.

Batido de US$40

Bebé tomando leche
Existe la creencia que la placenta ayuda a la producción de leche materna.
Laura Devlin, periodista de la BBC, explica que en Reino Unido algunas mujeres están optando por tomarse una parte justo después de dar a luz en un batido de frutas y mandar a congelar el resto para hacer cápsulas que puedan seguir tomando.
"Están convencidas que estas píldoras mágicas suben los niveles de energía, ayuda a mejorar la producción de leche e incluso previene la depresión", señala.
En Inglaterra opera la Red de Encapsulación de Placenta (IPEN, por sus siglas en inglés) que se encarga de recoger el órgano una vez que sale del útero, preparar esa primera bebida y llevarse el resto del producto para secarlo y encapsularlo. Cobra unos US$250 por las cápsulas y US$40 por la bebida.
No obstante, a las autoridades británicas les preocupa que esta práctica genere alguna contaminación bacteriana y la está investigando.
En el caso de Poulter, un especialista de IPEN estuvo presente en el parto en junio de 2011, listo para prepararle el batido. Días después, la madre recibió el resto de la placenta en forma de pastillas.
"Mi hija Lillian es la única que tengo, así que no hay forma de comparar (lo que sentí con otros partos), pero me dio mucha energía, no me sentí completamente muerta. Mi esposo estaba más cansado que yo".
También cuenta que no le dio depresión postnatal y "jura que fue la placenta". Desde entonces se ha hecho una especialista de IPEN.
Si bien no es muy común en humanos, la práctica de la placentofagia está extendida entre los mamíferos.
"Con la excepción de los mamíferos marinos y algunos domesticados, todos los demás se la comen tras el parto", explica Devlin.

Tendencia reciente

Por otra parte, la placenta seca se utiliza en la medicina china tradicional por sus propiedades fortalecedoras.
Pero en las culturales occidentales, la placentofagia es más reciente.
Recién nacido
No existen suficientes pruebas científicas para determinar los beneficios de la placentofagia.
En Estados Unidos, la actriz y vegetariana Alicia Silverstone publicó recetas de placenta después de haberse comido la suya tras el parto. Y la actriz de la serie Mad Men, January Jones, informó que tomó las cápsulas tras el nacimiento de su hijo Xander.
Este año, en Oregón (noroeste de EE.UU.) entró en vigor una ley que recoge el derecho de las mujeres a que, cumpliendo determinados requisitos, puedan llevarse las placentas del hospital.

Pero, ¿cuál es la ciencia detrás de esta práctica?
Hasta la fecha no existen estudios controlados con placebo sobre placentofagia humana.
El año pasado, la Universidad de Nevada hizo una encuesta entre mujeres que habían tomado placenta, y muchas dijeron haber tenido beneficios para la salud. Pero los investigadores concluyeron que se ha hecho muy pocos estudios como para verdaderamente evaluar esta evidencia anecdótica.
Por su parte, el Colegio Real de Matronas, en Reino Unido, considera que no hay suficientes pruebas como para que la organización "apoye o desapruebe" la placentofagia, pues no hay suficientes investigaciones al respecto.
"Nuestra posición es que si una madre quiere guardar su placenta, es su decisión y debería ser ayudada", comenta Jacque Gerrard, portavoz de la organización.